EMPLEO
DEL OZONO EN LA

El
ozono es un gas de olor característico que representa una forma alotrópica del
oxígeno. Es conocido como un gas tóxico para el hombre (Thorp 1950), pero
amplias experiencias experimentales y clínicas han demostrado que se le puede
suministrar al hombre sin ningún peligro con tal de evitar la vía inhalatoria
(Gooch e coll, 1976; McKenzie y Knelson, 1977; Jacobs, 1981; Mattassi, 1985).
El
ozono suministrado al hombre es capaz de influir sobre el metabolismo a
distintos niveles.
El
ozono muestra afinidad variada en relación con diversos substratos. Una
afinidad particular existe, por parte del ozono, en relación con sustancias orgánicas
insaturadas (que contienen un doble enlace), en particular hacia los ácidos
grasos insaturados (fig. 1). El ozono reacciona a nivel de este doble enlace
provocando su escisión según un mecanismo denominado ozolisis (Criegge, 1973;
Srisankar y Patterson, 1979) (Fig.2). De esta forma las cadenas lipídicas se
fragmentan con la pérdida de su carácter hidrófobo, transformándose en
compuestos hidrófilos (Albers, 1960).
Esta
afinidad hacia los ácidos grasos insaturados también se manifiesta en relación
a la membrana eritrocítica, que como se sabe está compuesta, de doble capa de
fosfolípidos, que contienen ácidos grasos insaturados. El ozono reacciona con
la membrana provocando una cierta "relajación" y una disminución de
la tendencia al aglutinamiento de los eritrocitos (Rokitansky, 1981; Wolf,
1979). Estos efectos, asociados a una mayor capacidad de cesión de oxígeno a
los tejidos por parte de la hemoglobina, dan como resultado una mejor oxigenación
de los mismos (Rokitansky, 1981).
Ya
se sabe que la adiposidad localizada es una acumulación de grasas en células
específicas, los adipocitos. La forma adipocita, almacena y descompone
fundamentalmente triglicéridos, formados por una molécula de glicerol unida a
tres cadenas de ácidos grasos, prevalentemente insaturados (ácido oleico, palmítico,
palmitoleico, linoleico, etc. ). La adiposis almacena los triglicéridos
desarrollando su capacidad de dilatación (Creffin y coll. 1981).
La
"celulitis" es una degeneración particular del tejido adiposo
caracterizada en una primera fase en la que existe una reducción de la
microcirculación localizada. Histológicamente se observa una destrucción de
las paredes capilares con estasis sanguíneo.
Esta
alteración provocaría un edema ("celulitis edematosa"). El edema
provoca una respuesta del tejido adiposo con laceración de la membrana celular
y fibriloposis que culmina con la formación de tejido conectivo esclerótico y
micronódulos.
El
mecanismo de acción del ozono en la celulitis se desarrolla en dos niveles:
1)
Reducción de las cadenas de los ácidos grasos insaturados que de hidrófobos
se convierten en hidrófilos. Esta modificación estructural tendría que
facilitar la eliminación. Que el ozono sea incluso capaz de disminuir el número
de células adiposas, provocando la lisis es una hipótesis bastante azarosa
dado que las células normales poseen mecanismos bioquímicos protectores contra
la hiperoxidación. De todas formas, la lisis sólo se podría obtener mediante
inyecciones locales a elevada concentración de ozono que resultarían muy
dolorosas.
2)
Mejoría de la oxigenación de los tejidos debido a la acción sobre la
hemoglobina y los glóbulos rojos. Además también se puede hipotetizar una
acción trófica o "regeneradora" sobre la pared capilar, que sin
embargo todavía necesita demostración.
Fig.
1 - Ejemplos de ácidos grasos saturados (palmítico y esteárico) e insaturados
(oleico y linólico).
La
técnica de suministración tiene tres posibilidades:
a) inyecciones locales de oxígeno-ozono;
b) balneoterapia ozonizada;
c) aplicaciones locales de aceites ozonizados.
a)
La terapia utilizando las inyecciones locales es la que garantiza, sin lugar a
dudas, los mejores resultados. La técnica consiste en inyecciones subcutáneas
en la región "celulítica" de una cantidad variable de ozono (20-100
cc y más) usando tan solo una aguja de poquísimo diámetro (26-30 G).
Es
importante que la inyección se realice subcutáneamente y en profundidad y no
superficialmente para evitar la eliminación demasiado circunscrita de
adiposidad; además la inyección demasiado superficial está demostrado que es
mucho más dolorosa que la profunda. La inyección profunda permite al gas una
amplia difusión, inmediata y tardía hasta tal punto que a menudo es suficiente
una sola inyección por miembro. Por estos motivos es desaconsejable además de
inútil el multiinyector de mesoterapia.
La
sensación dolorosa cambia de sujeto a sujeto; con frecuencia es mayor cuanto
menor es la cantidad de adiposidad presente; sin embargo, esta observación no
se debe tomar como regla general porque a veces se observa lo contrario.
Para
reducir el dolor se pueden utilizar los siguientes artificios técnicos:
-
Disminuir la velocidad de inyección;
-
Disminuir la concentración de ozono. La experiencia nos ha enseñado que no son
necesarias elevadas concentraciones: es suficiente trabajar con valores de 10-15
microgramos/cc de ozono;
-
Interrumpir la inyección cuando ésta sea dolorosa y pinchar en otro sitio.
Las
principales ventajas con inyecciones locales de ozono en las adiposidades
localizadas en relación con la mesoterapia son las siguientes:
-
Ninguna posibilidad de reacciones alérgicas (el ozono no posee características
antigénicas);
-
Ningún riesgo de que aparezcan pigmentaciones locales que sin embargo, a veces,
pueden aparecer después de inyecciones locales de fármacos;
-
Optima difusión del gas que no necesita el uso del multiinyector;
-
El efecto local prolongado y buena modelación del miembro debido a una reducción
homogénea de la adiposidad.
Además
hay que añadir que la experiencia de quien esto escribe ha demostrado que los
resultados mejores se obtienen no efectuando tan solo la terapia local sino
asociándola con otras técnicas que tengan efectos hiperemizantes y drenantes
como las siguientes:
-
Masaje drenante;
-
Linfodrenaje;
-
Hidromasaje;
-
Presoterapia y otras.
Es
evidente que en caso de exceso ponderal también es conveniente realizar una
adecuada dieta y ejercicio físico.
Fig.
2 - Esquema que muestra el mecanismo de Criegge de ozonolisis de sustancias orgánicas
insaturadas
(con un doble enlace carbónico).
1)
Formación del ozónido primario muy inestable.
2)
El ozónido primario se descompone dando origen al zwitterion.
3)
El zwitterion tiene distintas posibilidades de reacción. En ausencia de
disolventes reactivos forma ozónidos: en presencia de agua u otros disolventes
reactivos da origen a peróxidos. Otra reacción posible es la que lleva a la
formación de tetroxano.
Desde
un punto de vista práctico es aconsejable realizar una vez por semana la
inyección de ozono y añadir las otras terapias en el lapsus de tiempo entre
una sesión y la sucesiva.
Mediante
este procedimiento el autor ha obtenido resultados muy satisfactorios.
a)
Sin adentrarnos en particulares que necesitarían un largo discurso, también
quisiéramos añadir como las recientes escuelas de psicoterapia energética (Lowen,
1975; Pierrakos, 1987) han demostrado la existencia de estrechas relaciones
entre las deformaciones corpóreas (y en particular las acumulaciones
localizadas-regionales de adiposidad, que tienden a bloquear el libre flujo
energético corpóreo) y particulares bloqueos psíquicos. En otras palabras, el
aspecto corpóreo reflejaría el aspecto psíquico de las personas ("mens
sana in corpore sano"). Las deformaciones (y por lo tanto también "la
celulitis") no serían casuales sino que cada una mantendría estrecha
relaciones con particulares problemas (conscientes pero mas a menudo
inconscientes) de la persona. Por lo tanto sería muy importante, con estos
conocimientos, eliminar con técnicas especiales dichos bloqueos.
b)
Los aceites ozonizados tienen la propiedad de liberar lentamente ozono y además
de un efecto desinfectante, tienen la propiedad de estimular la circulación
local sanguínea (Gäbelein, 1974). Se pueden aplicar localmente mediante masaje
prolongado y junto a las inyecciones de ozono. Estos aceites se pueden preparar
haciendo burbujear ozono directamente en el aceite (útil el aceite de oliva)
durante aprox. 30 minutos. La experiencia actual con estos aceites es todavía
bastante limitada.
c)
La balneoterapia ozonizada utiliza aparatos que hacen burbujear ozono
directamente en el agua. El oxígeno naciente que se produce en el agua penetra
en el cutis hasta las capas profundas, sobre todo después del ablandamiento de
la capa córnea cutánea debido a la acción del agua (Tattoni y coll., 1979).
Los resultados obtenidos son menos válidos que los de la inyección local por
una cuestión de dosificación; a pesar de esto, el efecto es bueno sobre todo
si lo asociamos con otras terapias conjuntas de tipo drenante.
Para
concluir quisiéramos hacer notar como el ozono se demuestra un óptimo
componente para las terapias de las lipodistrofias localizadas. Por lo que
podemos afirmar que este seguramente se ha demostrado superior a otros métodos
de reducción, sobre todo por la total ausencia de efectos colaterales y por su
óptimo efecto local. Si embargo no hay que olvidar que los mejores resultados
se obtienen en asociación con otras técnicas drenantes.
RESUMEN
Los
autores muestran el mecanismo bioquímico de acción del ozono si se suministra
al hombre con el fin de tratar las lipodistrofias localizadas. En particular es
importante el mecanismo de escisión de los ácidos grasos insaturados según el
mecanismo de Criegge. Se describen las técnicas de suministración del ozono,
en particular la técnica de inyección local y se subraya que los mejores
resultados se obtienen en asociación con otras terapias drenantes.
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Indirizzo
degli Autori:
R.
Mattassi, Divisione di Chirurgia Vascolare, Ospedale - Garbagnite Milanese (MI)